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Perfumes nicho

Etat Libre d’Orange

Sorprende y enamora con cada perfume

“Le parfum est mort, vive le parfum!” gritando esta declaración de intenciones a los cuatro vientos creó Etienne de Swardt la casa Etat Libre d’Orange en 2006. Quería revolucionar la perfumería, ponerla patas arriba, romper las reglas establecidas y dar rienda suelta a su creatividad olfativa. Puede que este chico malo de la perfumería sólo quisiera hacer ruido, pero entre tanto nombre polémico, ha ido sacando al mercado fragancias espectaculares.

Etat Libre d’Orange revoluciona la perfumería, buscando acordes para sorprender de gran calidad olfativa.

Casi todas las marcas nicho se dejan regir por sus impulsos creativos, pero si hay una casa que que lo hace al dedillo esa es Etat Libre d’Orange. La marca francesa fue creada en 2006, año denominado por ellos como el Año Cero de la Perfumería, bajo un ideal de independencia y creatividad. Y sinceramente, igual que otras han ido comercializándose poco a poco, estos siguen a lo suyo, haciendo perfumes sin importar mucho la opinión de la gente, y hoy en día eso es una gran virtud.

Perfumes originales, perfumes con esencia, que luchan por distinguirse en un mundo de fragancias



Es una casa original, diferente, con un sello personal capaz de divertir a los más expertos en perfumería y de escandalizar a los que se quedan encantados con cualquier cosa que aparece en la estantería de novedades comerciales. La casa creada por Etienne de Swardt se salta cualquier norma impuesta sobre lo que debería ser un perfume, crean para sorprendernos, para no dejar indiferente a nadie, con combinaciones olfativas imposibles que muchas veces rozan la genialidad. Fiel reflejo de ésta filosofía son las dos musas con las que han trabajado hasta ahora, nada de Keira Knightleys ni Natalie Portmans, ni más ni menos que Rossy de Palma y Tilda Swinton.

Después de esta introducción seguro que os estaréis preguntando cuales serán esos olores tan rompedores, pues empecemos por algunos de los iconos de la casa. Encens et Bubblegum sería un buen ejemplo, un perfume que huele a incienso y chicle, literal, sin trampa ni cartón. Perfectamente podría estar inspirada en aquel videoclip del Like a Prayer de Madonna, a mí siempre me viene a la cabeza la reina del pop haciendo unos globitos con un chicle rosa mientras reza rodeada de velas y cruces en llamas. Jasmin et Cigarette también es justo lo que su nombre indica, jazmín y tabaco, no el de la planta sino del que está listo para fumar. Pero puede que el más rompedor y archiconocido sea Secretions Magnifiques, un perfume nicho con un marcado olor metálico que quiere emular los distintos fluidos corporales que segregamos, o mejor dicho segregan los hombres.

Aunque no todo son olores tan excéntricos, también hay fragancias más fáciles de usar. Rien, puede que sea la joya de la corona objetivamente hablando. Cuero, incienso, aldehídos, patchouly, alcaravea, styrax, pimienta negra… complejo e intenso, es una de esas fragancias que me da pena no sentirme cómoda con ella. En la misma línea está Nombril Immense, un patchouly balsámico acompañado por el opoponax. Putain des Palaces es el irreverente nombre de una genial fragancia empolvada que combina violeta y rosa con cuero y ámbar, absolutamente espectacular. Tom of Finland en cambio es un perfume amaderado con toques de vainilla y haba tonka inspirado en Touko Laaksonen, dibujante e icono gay del siglo pasado. Por su parte, Divin`Enfant es un olor infantil con toques maduros que contrarresta el olor a gominola y azahar con tabaco y cuero. Como habréis podido comprobar la originalidad también esta presente en los nombres, Antiheros, Delicious Closet Queen, Don’t Get Me Wrong Baby, Je Suis Un Homme, Vierges et Toreros o Vraie Blonde podrían ser otros ejemplos.

La mayoría de los perfumes nicho que he citado hasta ahora son los de sus inicios, los que dieron carácter a la marca, pero los últimos años tampoco se han quedado atrás y han conseguido seguir la misma línea sin caer en el aburrimiento. Esta productividad viene dada en gran parte por el amplio cartel de perfumistas con los que trabajan, que también ayuda a la hora de tener perfumes tan diferentes unos de otros.


Pero por otra parte, a mí me gusta pensar que se debe al hecho de que Etat Libre d’Orange no se pongan ningún tipo de filtro y que crean que cualquier idea es digna de llevarse a cabo. Que la perfumería nicho es arte y hay que apreciarla como otra manera más de expresión. Y sobre todo, que hay que ser valiente para salirse de la norma impuesta aunque eso nos convierta en la oveja negra del rebaño.

“Le Parfum est mort, vive le Parfum!”